La Braquioplastia, también conocida como lifting de brazos, es una cirugía estética de que tiene por objetivo mejorar el contorno corporal del paciente devolviéndole la anatomía natural de sus brazos; eliminando la flacidez, el exceso de piel y la adiposidad allí localizada.
La técnica quirúrgica sólo se aplica en el brazo y no en el antebrazo. Además, restaura la armonía y belleza de los brazos, de manera mínimamente invasiva. El Lifting de brazos se realiza comúnmente luego de diferentes cirugías de reducción de peso, que permiten que se pierda peso en grandes cantidades pero dejan como resultado molestos colgajos de piel.
Es una cirugía que se realiza en quirófano bajo anestesia general.
Es un procedimiento que puede durar de 1 a 3 horas. Requiere ingreso hospitalario por 24 horas.
Los resultados se podrán observar al momento, aunque no será hasta aproximadamente un mes cuando el paciente podrá volver a la normalidad.
Es necesario que el paciente espere entre 5 y 7 días para reincorporarse a su trabajo, dependiendo del tipo de actividades que realice. Además, podrá volver a realizar ejercicio físico a partir del mes.
Por lo general, todas las cirugías plásticas pueden efectuarse después de la adolescencia. Si el paciente ha bajado mucho de peso, puede realizarse la cirugía después de los 18 años. Si el problema es por flacidez, después de los 40 años.
Hay que tener en cuenta que la cicatrización y resultado final dependen de varios factores, entre ellos: la calidad de la piel del paciente. Por lo general, se recomienda hidratar la piel con cremas que contengan Vitamina A, una vez que el cirujano retira las cintas sobre la cicatriz. Éste tratamiento ayuda a que la cicatrización sea más rápida.
El cuidado de la piel antes y después de la operación influirá en el resultado final del aspecto de las cicatrices.
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