La reducción mamaria, también conocida como mamoplastia de reducción es un procedimiento cuyo propósito es la reducción y remodelado de las mamas, colocando la areola-pezón en su posición correcta. Aunque hay diferentes técnicas que se utilizan, en general, son necesarias incisiones alrededor de la areola, verticales y horizontales en el pliegue submamario.
La intervención se realiza bajo anestesia general, y el cirujano extirpa la piel, la glándula y la grasa excesiva, sitúa el pezón en su localización correcta y luego remodela la mama remanente.
Es una cirugía que se realiza en quirófano bajo anestesia general.
Es un procedimiento que puede durar de 1 hora y media a 3 horas. Requiere ingreso hospitalario por 24 horas.
Después de la operación se coloca un sujetador-vendaje que se cambiará a las 24-48 horas. Es frecuente que existan hematomas y cierta hinchazón en el período postoperatorio.
Tras una reducción mamaria pasarán unos meses hasta que sus mamas adquieran el aspecto definitivo; aún así, las mamas cambiarán ante los estímulos hormonales normales, el embarazo o los cambios de peso. Puede necesitar algo de tiempo hasta acostumbrarse a su nueva imagen corporal. Si sus expectativas son realistas usted estará muy satisfecha con el resultado de la reducción de mamas.
En algunos casos puede haber una reducción o pérdida de sensibilidad en una o ambas areolas, que habitualmente se recupera con el paso del tiempo. Es muy rara la lesión parcial o total de la areola o pezón. Las cicatrices resultantes de esta cirugía pueden en ocasiones hacerse abultadas o anchas, siendo conveniente, en estos casos, realizar un ajuste y escisión de la cicatriz, con anestesia local, a partir de los 6 meses.
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