La liposucción tiene como objeto corregir las deformidades por cúmulos de grasa localizados y dar un aspecto natural y armónico de la silueta corporal. La liposucción no debe ser considerada como un tratamiento de la obesidad, sino que está destinada a corregir aquellas regiones corporales en las cuales persisten acumulaciones de grasa, que suelen ser rebeldes ante las dietas y ejercicios.
Es una cirugía que se realiza en quirófano bajo anestesia general.
Es un procedimiento que puede durar de 1 hora y media a 3 horas. Requiere ingreso hospitalario por 24 horas.
Los resultados se podrán observar al momento, aunque no será hasta aproximadamente un mes cuando el paciente podrá volver a la normalidad.
Hay partes del cuerpo donde se acumula más la grasa que en otras. Pero igualmente hay muchas áreas en las que podría reducirse la grasa con la liposucción sin problemas, entre ellas: espalda, brazos, pecho, abdomen, cadera, piernas, nalgas, rodillas y tobillos.
La liposucción no es un método para reducir el peso, pero el paciente podrá disfrutar de una apariencia más delgada en su figura, debido a que ya sin la grasa extraída podrá apreciarse el músculo como tal. Pero además, la piel estará mejor adherida al cuerpo, con lo que se elimina la apariencia de flacidez provocada por factores como el sobrepeso, embarazos y el sedentarismo.
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